La semana pasada le di vacaciones a la musa y lo que escribí lo entregué personalmente. Esta semana quisiera cerrar con un agradecimiento, este año al que le falta nada para irse.
El 2010 quizás ha sido, sin duda alguna, uno de los años más complejos en los que he tenido la oportunidad de transitar, ha tenido de todo, ha tenido mucho, ha estado cargado de tanto, a estado en muchos aspectos bien complicado y a su vez bastante gratificante.No me puedo despedir de este 2010, sin darle gracias. Gracias por todo lo que viví, por todo lo que sentí, por todo lo que rodé, por todo lo que lloré, por todo lo que bese, amé, acaricié, olí, sentí, morí, soñé; por todo lo que diseñe, escribí, construí, destruí; ha sido un año con tanto que agradecer.
Un año de crecimiento y un cada vez mayor compromiso con la carrera que finalizo, Comunicación Social, en un mundo donde la información se ha convertido en un arma de opresión y de esclavitud. Aún trabajo en la forma y en el modo en el que daré y llevaré vida con mi servicio a los invisibles de siempre, por los que decidí optar desde mi espiritualidad, hasta mi posición política-social en mi país: "Los más Pobres" de allí parte mi ideología.
Un año en el que laboralmente se ha dado un salto increíble tan solo por haber salido de las paredes que me mantuvieron por ocho años y medio, y pasar la página, iniciar un nuevo camino, una nueva aventura.
Un año en el que pude lograr y concretar la comprar de lo que ha sido el mayor causante de mi estrés e incluso el causante de muchos malos ratos, pero que hoy agradezco enormemente, mi apartamento.
Un año en el que decidí dar un paso y recuperar aspectos de mi que tenía descuidado, como éste espacio, para plasmar lo que me nace, sienta o simplemente se me ocurra y que ha servido para cultivar el arte de escribir, ha servido de mucho, ha servido para exorcizar sentimientos, historias, ideas, pensamientos.
Un año en el que me coloqué sobre la línea de "no retorno" y una frase me hizo despertar y aquí estamos poco a poco tratando de reconstruir lo que toca reconstruir.
Un año en el que se ha crecido en muchos ámbitos y en el que la fe se vio golpeada por la cantidad de pruebas presentadas, y en donde siento que se me llevó hasta el extremo de lo vivible, pero aquí estamos, sonriéndole a ese pasado y dando gracias por haberlo transitado.
A ti, que me lees, te doy gracias por haber estado allí, la causa y la razón final de este espacio, el motivo, el combustible.
A ti, Señor, Gracias.
Nos seguiremos viendo como siempre en la próxima sonrisa en el 2011.












