Un dulce embriago de amor,
separaste mis sentidos de mi palpitar,
escondiste la realidad de mi sombra,
la realidad que invade mi corazón,
con una sola palabra traspasas mis sentidos,
solo con tocar mi piel.
No hay trozo de mi cuerpo que no conozcas
porque tus manos son dueñas de todo mi cuerpo,
tu sudor entra por mis poros,
has cambiado el lado oscuro,
has cambiado la sombra por un dulce y entero atardecer,
me has dado a probar tu dulce miel
que invade mis emociones
me abrigaré cada noche en tu cuerpo
para nunca más salir de tus brazos,
es como una noche que nunca quieres que termine
un amanecer lleno de mucha luz,
donde mi piel no quiere separarse de la tuya.
Una pasión descubierta entre sabanas
una mirada fija, dos cuerpos enlazados
conmovidos por un gemido unido al otro gemido
manos de viajan, que viven y van
que vuelven y recorren todo sin dejar espacios vacíos.
Cortesía de: Thaina Luna


MI REINA QUE LINDO LO QUE ESCRIBES!!!!