Aquí estoy, en mi isla,
Aunque no es inminente eso,
Ya que estoy rodeada de lejanas presencias
Y cercanas ausencias,
Del recuerdo de otros
Y de las corrientes de mi propia memoria.
¿Te parezco complicada? siempre fue así,
Y hasta la fecha me pareció te gustaba,
Sabes que de un tiempo a esta parte
Sentía la necesidad de aislarme,
¿Tú también?
De reencontrarme con mi soledad perdida.
Sé que tú lo entiendes y te confieso
Que esa comprensión aumenta mi amor
y también mi respeto hacia ti.
Estoy convencida
Que el respeto por la soledad de un ser amado
Es una de las menos frecuentes
Pero más entrañables formas del amor ¿no te parece?
Creo que los años de nuestra bienllevada "historia"
Precisan de afirmaciones de cuando en cuando
De nuestras dos identidades.
Es un regalo del destino que seamos tan distintos,
Algo que nos habilita a descubrirnos,
A que cada uno celebre el hallazgo del otro.
Pero retomo el hilo de mi " sabia " reflexión:
¿Cómo te sientes sin mí?
¿Rodeado como es habitual, de trabajo,
de amigos leales y desleales
y también de mujeres guapas y guapísimas?
Dada esa circunstancia,
Tendría buenos motivos para mis celos,
Pero, para mi condena, no soy celosa.
Tú en cambio no tienes ninguna razón para los celos,
Ya que estoy rodeada de amaneceres y crepúsculos y,
En ocasiones de un silencio nocturno tan compacto
Que a veces me despierta y hasta atenta con desvelarme.
Lo cierto es que dormida o despierta,
He estado haciendo un balance de mi misma.
No te voy a contar por ahora cual es el saldo.
Para hacerlo, tengo que decírtelo en la cama,
Desnudo tú y desnuda yo,
Después de juntar sudores como Dios manda,
Mirándote a los ojos
Para que esos tuyos me vayan comunicando,
Tu respuesta o al menos tu comentario,
Todavía creo que nuestro mejor diálogo
Ha sido el de las miradas,
Las palabras, consciente o inconscientemente,
A menudo mienten,
Pero los ojos nunca dejan de ser veraces,
Con las palabras todo es más complejo
Los ojos suelen desmentir a la boca.
Para hacer justicia, ¿contigo / conmigo?
Así como antes sentí la necesidad de un aislamiento,
Ahora tengo una añoranza terrible, en fin.
Tomate tu tiempo,
Para que hagas los desalojos que sean necesarios...
¿Has sentido alguna vez lo apetitoso que te vuelve el exilio?
Aunque no es inminente eso,
Ya que estoy rodeada de lejanas presencias
Y cercanas ausencias,
Del recuerdo de otros
Y de las corrientes de mi propia memoria.
¿Te parezco complicada? siempre fue así,
Y hasta la fecha me pareció te gustaba,
Sabes que de un tiempo a esta parte
Sentía la necesidad de aislarme,
¿Tú también?
De reencontrarme con mi soledad perdida.
Sé que tú lo entiendes y te confieso
Que esa comprensión aumenta mi amor
y también mi respeto hacia ti.
Estoy convencida
Que el respeto por la soledad de un ser amado
Es una de las menos frecuentes
Pero más entrañables formas del amor ¿no te parece?
Creo que los años de nuestra bienllevada "historia"
Precisan de afirmaciones de cuando en cuando
De nuestras dos identidades.
Es un regalo del destino que seamos tan distintos,
Algo que nos habilita a descubrirnos,
A que cada uno celebre el hallazgo del otro.
Pero retomo el hilo de mi " sabia " reflexión:
¿Cómo te sientes sin mí?
¿Rodeado como es habitual, de trabajo,
de amigos leales y desleales
y también de mujeres guapas y guapísimas?
Dada esa circunstancia,
Tendría buenos motivos para mis celos,
Pero, para mi condena, no soy celosa.
Tú en cambio no tienes ninguna razón para los celos,
Ya que estoy rodeada de amaneceres y crepúsculos y,
En ocasiones de un silencio nocturno tan compacto
Que a veces me despierta y hasta atenta con desvelarme.
Lo cierto es que dormida o despierta,
He estado haciendo un balance de mi misma.
No te voy a contar por ahora cual es el saldo.
Para hacerlo, tengo que decírtelo en la cama,
Desnudo tú y desnuda yo,
Después de juntar sudores como Dios manda,
Mirándote a los ojos
Para que esos tuyos me vayan comunicando,
Tu respuesta o al menos tu comentario,
Todavía creo que nuestro mejor diálogo
Ha sido el de las miradas,
Las palabras, consciente o inconscientemente,
A menudo mienten,
Pero los ojos nunca dejan de ser veraces,
Con las palabras todo es más complejo
Los ojos suelen desmentir a la boca.
Para hacer justicia, ¿contigo / conmigo?
Así como antes sentí la necesidad de un aislamiento,
Ahora tengo una añoranza terrible, en fin.
Tomate tu tiempo,
Para que hagas los desalojos que sean necesarios...
¿Has sentido alguna vez lo apetitoso que te vuelve el exilio?
Cortesía de: Mirtha Parra


Excelente, me encanta cada palabra, cada expresión, cada rima, acercamiento y alejamiento de esa historia. Leo uno más y podría declararme fans de estas prosas. Muy, muy bueno
Que hermosa manera de desnudarse, sin prisa ni ansiedad, de dejar fluir... Divino la prosa. Tambien soy fan de ella y de la autora. TQTTMP...
Sin palabras...
expresando lo que otros no sabemos trasmitir, y que de algunas forma compartimos. Mi admiracion y felicitaciones
Que palabras tan sencillas para plasmar la percepción personal, como nos vemos y como es el mundo propio, y más aún de que esta lleno. Muy bueno...